La idea consistía en representar la pasión de cualquier persona sobre algún deporte o juego. En este caso el billar, mostrando una estancia de principios del XX de una vivienda de algún adinerado burgués de la época y bien situada, abandonada y descuidada por el desuso trás el crack del 29, y adquirida por algún nuevo propietario de posición más humilde y con la única ambición de buscarse un rinconcito íntimo y tranquilo para su mesa de billar americano; ésa mesa, la única excusa que da habitabilidad y vida a lo demacrada habitación que en su fuese día un suntuoso despacho, sala de baile, comedor y espacioso dormitorio lujoso como era habitual en la alta sociedad de los felices años 20.¿Qué os parece? :)
